lunes, 18 de octubre de 2021
largo pelo blanco
viernes, 8 de octubre de 2021
Vida
Ella anda sola por calles sin nombre
siguiendo la línea invisible del teléfono
nunca será tarde para volver suena en su cabeza
quiero que todo cambie grita su cuerpo
con las manos cerradas avanza
no mira el horizonte de un verano fugado
no mira un cielo de estrellas ausentes
solo contempla un interior abandonado
rodando en círculos hacia dentro
de una espiral sin fin
de una rutina que nunca comienza
Las luces se encienden y vuelve atrás su cabeza
el sol no está, sin su mirada perversa
no queda nada, siempre acompañada
de infiernos antecesores
de familias inanimadas.
Sube a casa, la música de fondo
Invita a noches de insomnio
eternamente cansada cierra la puerta
diciendo adiós al mismo día de siempre
que se repite insultante y nocivo.
Tóxico tiempo nunca vivido
Los coches en la calle pasan
suena la vida de otros
y calla la ausencia en el sofá
Perder nunca es suficiente
sin motivos ni consejo
de un destino indiferente
Calla la vuelve y grita su silencio
y sin existir pide su momento
pero ella ya no teme a nada
si tuvo no tiene y perdida se halla
Noche oscura cierra la historia
Del día que comienza negro
que ni te ama ni te odia
tribunal
Esperando grandes obras
se acerca el tribunal
vulgares en formación
humanos en un pedestal
No quiero vuestro éxito
un vacío de disfrute
fotos estáticas al sol
sonrisas sin glamour
adelantando almas en el vacío
acelerando en una oscuridad
ahora tenúe, luego sitio frío
Saliste de casa más joven
de imagen que por dentro
donde vive un alma en espera
no hay tiempo ni tregua
parece vivir sin lecho
Ojos apretados fuerte la duda
de entender sentimientos y rutina
de otras vidas de invisibles
inexistentes y serviles
quitan sus letras a golpes
ruedan los textos sin macerar
ni madurados ni perfectos
sin el candor de los grandes
palabras repetidas buscando
la belleza en lo parecido
Cesan la vida de escritos
rompiendo cimientos e ideas
en favor de los mitos
siempre adorados pero malditos
que nos reducen a todos
a lo poco que transporta el viento
No queda nada de provecho
Ni alumno ni gran maestro
Todos nada del destino augurado
Perdidos, nadie manda
No hay tribunal, sino muñecos
al servicio del vil dinero
No llegarán a ninguna parte
ninguna cena, ningún catre
donde sus palabras valgan
más allá de una foto a la semana
Eterno, maldita palabra
No existo, de mí no se habla.