Gracias por venir hoy. Tus pasos tranquilos, tus movimientos que generan sonidos con sabor a siempre, tu trabajo en nombre de la paz, conforta mi corazón que pelea por escapar o con quedarse quieto mientras marco mi huella en mi posición eterna. Sonarán esos golpes inocentes y la mínima fricción calmará mi alma castigada. No será un gran día, pero tu paz será el rayo de luz entre mis rejas.
Portraits and pictures
jueves, 20 de julio de 2023
miércoles, 2 de noviembre de 2022
Octubre
Octubre terminó dando un toque especial al aire que nos rodeaba. El recuerdo no se pierde cuando anda de frente tuya por la acera. Miradas que no sabemos, quizá miedo. Búsquedas. Encontrar miradas que no se cruzan. El tiempo no borra nada porque hay cosas que merece la pena que sean recordadas. Una pequeña venganza, en un eterno preludio.
miércoles, 26 de octubre de 2022
El mensaje
Destronados corazones a la vuelta de cualquier esquina, lanzan suspiros hacia dentro, perfeccionando el silencio que aprendieron muchos años atrás. Penitentes se cruzan con ellos, envidia incluida en el lote. Avidez y búsqueda de la oportunidad para morder en la ilusión, que se cree protegida entre cuatro paredes. Tipos altos sin sombrero mueven su bigote como si mascasen un enorme chicle imposible de olvidar. Los pasos persiguen a otros pasos que persiguen huellas que nunca existieron. Pobre lengua quieta que borra las ilusiones mientras se esconde para no publicar sus deseos. Nubes vienen por donde la gente nunca anda. Nubes que nunca estuvieron allí pero que se empeñan el robar el color de todo lo que se mueva. Mi momento, lápiz en mano, mi momento, un papel delante. Vacías mis ideas sin ayuda de nadie. Un camión dobla por la esquina donde se pierden las personas. Me lleva unos 136 ó 142 pasos llegar hasta la calle de al lado, donde alguien ha escrito un mensaje con spray de color azul sobre el fondo blanco. Saco de mi bolsillo un spray de color blanco y con las mismas palabras anulo el mensaje del artista.
martes, 18 de octubre de 2022
El jurado vuelve
Parte del odio parte mi obra. Porque obra sorda y ciega cae por la ventana. El jurado no la mira ni la siente, siega hojas sin rencor. No hay miradas que suenen a tanto. El jurado juega con mis palabras, a un frontón encadenado, sin rebotes ni palas. Sobran letras de tu obra, que inconclusa quedará. Sobra el principio y el final. Suena lo que no se lleva. Suenan mis cortas luces. Mi poco ver suspende tus líneas. Olvido, nuevo destino. Un año más tres mil palabras se marchan a una espera pausada. Pisando la ilusión como uva garnacha. Su nectar no alimenta, sus restos ensucian suelo y atraen moscas. Prestas a la miel de cualquier fruto. El jurado mira los cubos llenos de papel. El jurado sella un futuro. El jurado mira la lista de la compra. sus hijas la recogen y atrás quedan los insultos y palabras más altas décadas atrás. Todo está en su sitio y el descanso espera. Espera al guerrero y al tratante de paz mientras las páginas vuelan donde nadie va a buscarlas. Un año más, una ceremonia, otra ausencia.
Libertad
Libre tras las rejas, libre, encerrado en tu sombra
libre, más tarde que nunca, libre vida y obra
libre en las mañanas, libre en atardeceres rojos.
libre de visita, libre atado de manos
libre a golpe de baqueta, en mis pantalones rotos.
Libre porque nada, libre para todo.
libre, ausente futuro. libre presente odio
libre llama ardiente, libre fuego fatuo
mi libertad no espera, existe medio trozo
Libre, sobran las palabras, libre, me lo llevo puesto
Libre, infinitamente solo, libre con el silencio opuesto.
Libre, sin calle, libre sin plaza
Libre cada día, libre dentro de casa.
viernes, 30 de septiembre de 2022
Mejor así
Mejor así. Concentrado. Centrado. Mejor que repetidamente ocupado en una línea que ondea a su voluntad. Recto camino que traza curvas inusitadas para intentar echarnos de la vía. Mejor así. Sonriente y activo, lanzando palabras sin fin al eterno blanco repetido. Mejor así, simulando flotar entre colchones de aire que colisionan antes de cambiar de dirección de forma errónea para volver a tropezar entre ellos. El rojo golpea al azul, el azul vuelve la cara al amarillo, que a su vez se aplasta contra el verde. Yo sigo sentando en mi esquina pensando que soy un mero espectador pero no el protagonista de nada. Mi fino bigote narra las palabras que mi mente no es capaz de enviar a mi boca. Mejor así, como público de algo que seguro que se rompe si yo lo trabajo.
No estoy allí, me he ido
Volando las imaginaciones todas chocan entre sí mientras resuenan las palabras a nuestro alrededor. Un sentimiento extraño de culpa por no atender a entes cercanos se hunde en las cálidas arenas movedizas de la comodidad del vuelo. Volar, sumergido en el momento un pez solo en el agua. Volar sintiendo los pasos que retumban en el esqueleto. Volar, en un calor de uno mismo. Volar perdido navegando entre palabras repetidas de cada día. Mirar el calendario para ver la fecha sin saber donde mirar realmente. Volar otra vez con líneas de piano que se entrelazan con las líneas del tráfico. Ver desde arriba que estamos debajo y que tendremos que bajar más para no llegar a ningún sitio. Volar y seguir donde nadie existe y nadie nos conoce. Volar con las líneas de piano enfurecidas que nos persiguen como látigos del desierto. Mi pico parte el aire en el vuelo. Me buscan en mi nido, pero yo no estoy allí, me he ido.