martes, 23 de febrero de 2021
falso
viernes, 19 de febrero de 2021
filo
Izquierda , derecha.
Misma caída ,
mismo suelo.
Mismo sitio,
mismo ruedo
trabado quedo
frio y quieto
esperando voces
esperando canto
no hay remedio
que repetir lo eterno
ya no queda nada
donde asir la mano
ya no queda nada
mientras miramos a otro lado
proyectos nuevo
proyecto de lejos
nada en mi haber
que mira a otro lado
no quiero seguir
mi equilibrio impuesto
ni suerte para uno
ni certeza para el resto
cierra la puerta
cuando todo termine
nunca fue el sitio
nunca fue distinto
miércoles, 17 de febrero de 2021
el rio
La voz detallaba las figuras que estaban en la lejanía. Un viaje por el rio era una buena opción para desconectar. La voz sonaba y los ojos hablaban, con ese acento que ya iban comprendiendo. Torres al fondo, agua bajo sus pies. Edificios blancos, sucios. Agua verde soportaba su pesada carga. La voz seguía. Un viaje por el rio era una buena opción para desconectar. La voz calló. Cerró los ojos, que seguían golpeados por el sol y el reflejo del agua. El viaje comienza. Era una buena opción.
movimiento 1
Los chasquidos detrás de la puerta provocaron que se miraran a los ojos. Trajeron el silencio que los obligaba a pensar. Ninguna solución en aquella oscuridad de sonidos, manchada por los repetitivos chasquidos. La sombra de una ventana dibujaba el suelo, a sus anchas, a su manera saltando los bordes de las piezas del suelo con elegantes escalones de luz. Un paso adelante, un movimiento, girar el pomo y retroceder. Opciones para unos brazos caídos que emanaban frío desde sus dedos.
movement 2
Así pasó el día, elongando el tiempo hasta el infinito. Esperando el momento de la ruptura para salvar la situación. Sonidos llegaban atemorizando a los presentes, que miraban aquella grieta en la pared. Ayer no estaba. Había aparecido de repente con su propia banda sonora de miedos. Los abrazos no calmaban, las mentiras relajaban el ambiente pero en realidad todos sabían que tendrían que buscar su propia solución para salir adelante. No quedaba nada al final del viaje que comenzaron de forma optimista. Cualquier movimiento para seguir.
lunes, 15 de febrero de 2021
primero
El primero era recordado con pena.
El primero que pudo evitarlo.
El primero que marcó el camino
Hoy negras nubes manchan un cielo azulado
Hoy negras nubes como humo navegan
El sol no abrasa per desconcierta
El primero primero será recordado
Por su decisión extrema
El primero abrió un camino
Que nadie consciente espera
El primero no amaba ni esperaba consuelo
Y encontró su fin negando su sueño
El primero no estaba, quería estarlo
Puso la piedra, luego fosa, ahora losa
El primero marcó el camino
a donde todos vamos
y negar este destino
en el que nos embarcamos
sería mirar a otro lado
mientras nos desvestimos
ahora rabia sin esperanza
de repetidos ensayos y malditos momentos
No queda reposo en esta tierra
ahora que el primero te encuentra
Toma su mano, fría pero eterna
Quisieran las flores surcar el alba
Y devolverte sin daño
Darte timón de barca
y poder conducir sin miedo
por el mundo del desconcierto
martes, 9 de febrero de 2021
perla
La perla esconde un tono nunca conocido, imposible de descifrar y adorable. Todo su alrededor tiene un sabor diferente. Un sitio que nadie conoce, un sitio donde no se puede llegar. Ningún esfuerzo es suficiente para acceder a la perla. Ella emana su sabor, pero nadie puede reternerlo.
música
Desde mi ventana la veo pasar. Su tez morena y sus ojos negros viajan rígidos delante de mi mirada solitaria. Mi vaso de agua en la mano. Mi momento de meditación, de calma, distorsionado con su presencia y esa dulce voz que canta la música que llega a sus oídos. Cuando me alejo de la ventana, camino de mi mesa, sé que dejo algo detrás que nunca tendré.
domingo (tarde)
Teresa acabó un par de cosas que tenía pendientes y avisó a la familia. Desde la pereza del salón, abandonaron el sofá y acudieron goteando al coche familiar. La tarde del domingo es perfecta para perder el tiempo. En invierno, mejor que en ninguna otra época. Ver como el sol se va escondiendo y surge ese breve periodo de semioscuridad. Buscar los colores más dulces en el cielo mientras no hay nada que hacer. La cabeza de Teresa iba ensimismada, mirando las nubes grises en el cielo cuando el coche se paró. Estaban delante de la nave comercial de los chinos de la ciudad. El marido dijo que no entraba, que las esperaba fuera mientras sacaba un cigarrillo del paquete de tabaco. Teresa se encaminó a la entrada con sus dos hijas adolescentes, que hoy no habían tenido planes de salir a dar una vuelta. Al fondo, el marido apoyado en el capó del coche miraba aquel cielo gris alternándolo con su reloj de muñeca, adivinando el tiempo que quedaba de día.
Teresa dijo a sus hijas que tomaran un carro para llevar la compra. Los carros estaban apilados y desgastados, con pinta de haberlo dado todo en algún supermercado de los años 80. Pasaron adentro del local y comenzaron a llenarlo de adornos de navidad, de cualquier tipo y color, con palabras en inglés o español. Luego revisaron e incluyeron más cosas. Un banco de madera pintado de blanco que les gustó. Terminaron con un lote de ropa interior. En la caja sacaron cada uno de los productos del carro formando una cola enorme. Al fin pagaron y siguieron arrastrando el carro repleto de trastos hasta el coche. Una rueda se atascó y chirriaba de forma insultante cada dos segundos cíclicamente. El padre las ayudo llevando a hombros el banco de madera. A lo lejos el sol encontró un hueco entre las nubes para dejarse ver antes de desaparecer de la faz de la tierra en aquel horroroso domingo contando horas. Delante del coche, las siluetas de la familia guardaban los trastos en silencio. Con el mismo ritmo, subieron al coche y salieron con destino a un nuevo lunes. El carro quedó solo, cerca de la acera donde estaban aparcados.