jueves, 11 de noviembre de 2021
otro mundo
miércoles, 3 de noviembre de 2021
Ella viene por la calle
Ella viene por la calle con su pelo de muñeca. Pelo liso. Melena repeinada. Cara morena con una mueca de hace varios años. Ella viene por la calle paseando el perro, negociando cada tirón y cada cambio de acera. Los movimientos bruscos transforman su cara con una expresión nueva cada momento. Mira el reloj y sigue sus pasos a fuerza de tirones. Por un momento aquella vieja sonrisa inicia la vuelta. Ella viene por la calle con su traje de trabajo. Chaqueta ceñida y falda que le impiden avanzar. Los pasos resultan torpes al apoyar el zapato en el suelo y tomar fuerza para continuar. La mirada al frente, perdida en ese futuro inalcanzable. El ansia inextinguible de momentos que se repiten dejando una y otra vez el sabor nada en forma de días, semanas o meses. Ella viene por la calle con la bolsa de la compra. El peso se empeña en inclinarla hacia un lado pero ella resiste con su vestido de verano que deja al aire unos hombros bronceados. La bolsa no da tregua y la castiga cambiándola de mano. La suave brisa parece mover su cuerpo. Lejos de cualquier realidad ella sigue sus pasos con rapidez. Ella viene por la calle con su vestido nuevo. Joyas en cuello y manos, labios pintados y un algo puesto que realza aún más su color especial. Vuela entre nubes de fragancias, transportada a ese gran momento que llevaba tiempo esperando. Se siente observada y se deleita para darnos su mejor pose. Se siente segura y pisa con fuerza en su día de libertad. Ella anda por la calle con su mejor ropa de deporte. Formas caprichosas que la licra abraza sin piedad, inundándose de su ser. Los pasos firmes pero cortos. Su sonrisa eterna baila cada vez que toma el suelo. Ella anda por la calle, un día más, sin otro disfraz que esos cerca de cincuenta que siempre le acompañaron. Mi mirada ya no resulta extraña. La curiosidad nos calla a todos. Cerca de ella la saludo para romper esa mirada mutua que se hace eterna. El siguiente momento será distinto, difícil, pero la colaboración está asegurada. Me pierdo calle abajo siguiendo mi camino remando en su perfume. Ella sigue subiendo la calle. Ya casi ha llegado.
lunes, 18 de octubre de 2021
largo pelo blanco
viernes, 8 de octubre de 2021
Vida
Ella anda sola por calles sin nombre
siguiendo la línea invisible del teléfono
nunca será tarde para volver suena en su cabeza
quiero que todo cambie grita su cuerpo
con las manos cerradas avanza
no mira el horizonte de un verano fugado
no mira un cielo de estrellas ausentes
solo contempla un interior abandonado
rodando en círculos hacia dentro
de una espiral sin fin
de una rutina que nunca comienza
Las luces se encienden y vuelve atrás su cabeza
el sol no está, sin su mirada perversa
no queda nada, siempre acompañada
de infiernos antecesores
de familias inanimadas.
Sube a casa, la música de fondo
Invita a noches de insomnio
eternamente cansada cierra la puerta
diciendo adiós al mismo día de siempre
que se repite insultante y nocivo.
Tóxico tiempo nunca vivido
Los coches en la calle pasan
suena la vida de otros
y calla la ausencia en el sofá
Perder nunca es suficiente
sin motivos ni consejo
de un destino indiferente
Calla la vuelve y grita su silencio
y sin existir pide su momento
pero ella ya no teme a nada
si tuvo no tiene y perdida se halla
Noche oscura cierra la historia
Del día que comienza negro
que ni te ama ni te odia
tribunal
Esperando grandes obras
se acerca el tribunal
vulgares en formación
humanos en un pedestal
No quiero vuestro éxito
un vacío de disfrute
fotos estáticas al sol
sonrisas sin glamour
adelantando almas en el vacío
acelerando en una oscuridad
ahora tenúe, luego sitio frío
Saliste de casa más joven
de imagen que por dentro
donde vive un alma en espera
no hay tiempo ni tregua
parece vivir sin lecho
Ojos apretados fuerte la duda
de entender sentimientos y rutina
de otras vidas de invisibles
inexistentes y serviles
quitan sus letras a golpes
ruedan los textos sin macerar
ni madurados ni perfectos
sin el candor de los grandes
palabras repetidas buscando
la belleza en lo parecido
Cesan la vida de escritos
rompiendo cimientos e ideas
en favor de los mitos
siempre adorados pero malditos
que nos reducen a todos
a lo poco que transporta el viento
No queda nada de provecho
Ni alumno ni gran maestro
Todos nada del destino augurado
Perdidos, nadie manda
No hay tribunal, sino muñecos
al servicio del vil dinero
No llegarán a ninguna parte
ninguna cena, ningún catre
donde sus palabras valgan
más allá de una foto a la semana
Eterno, maldita palabra
No existo, de mí no se habla.
lunes, 4 de octubre de 2021
de nuevo
lunes, 6 de septiembre de 2021
ganaron
Ganaron porque encontraron la palabra perfecta dentro de un mar de posibilidades. Ganaron porque crearon un clima que acomodaba a los receptores entre palabras cándidas y mullidas comparaciones. Ganaron porque hablaron de tú a tú a todos los intelectuales diciendo yo soy de los vuestros. Ganaron porque no crearon incomodidad, porque todo transcurría en una zona amigable alejada de preocupaciones. Ganaron porque dividieron la tierra en dos, creando una zona de eternos perdedores con los que nadie se identificaba. Ganaron porque crearon al héroe que todos llevaban dentro, alto fuerte, inteligente como una suma de perfecciones. Ganaron porque volcaron existencia asmática en esos placeres a los que ellos estaban destinado. Ganaron porque no se salieron del círculo. Ganaron porque cada uno creyó ser el más inteligente de los amigos de su compañía. Ganaron porque las miradas de izquierda a derecha en su grupo significaban la superioridad sobre sus congéneres. Ganaron porque la niña que subía la calle, muñeca en mano era fiel reflejo de la autenticidad de su infancia. Ganaron porque dibujaron un mundo de altas paredes ficticias y suelo invisible. Ganaron porque su público buscaba los momentos de sus historias, previsibles pero deseados. Ganaron porque llenaron páginas en blanco con otro blanco permanente. Ganaron porque buscaron la meta más allá de las palabras. Ganaron porque copiaron todo ser vivo que pasera por encima de sus gafas. Ganaron porque ocuparon su existencia con sacos y sacos de silencio apto para el consumo humano. Ganaron porque querían ganar, y solo eso. Ganaron porque no merecían perder y llegar a casa trastocados. Ganaron porque era el único sentimiento que podían manifestar en público. Ganaron porque su anodina existencia pedía ganar a gritos. Ganaron porque no tenían nada que hacer y tampoco lo hicieron. Ganaron porque no había razones para no hacerlo. Ganaron porque su madre siempre se lo dijo. Ganaron porque una noche un pájaro cantó en exclusiva para ellos, con la luna de fondo y un extraño azul en el cielo que los señalaba. Ganaron porque se preocuparon por ello, porque era su meta. Ganaron porque era su único camino, sin bordes y sin piedra. Ganaron de día y ganaron de noche. Ganaron porque nadie podría olvidarlos. Ganaron porque su clan no permitían ganadores de fuera. Ganaron sin tener alternativa. Ganaron el silencio de los asistentes, que mejoraba en mucho las palabras del presentador. Ganaron para perder el resto de la victorias.
Volvió
Volvió. Indiferente daba vueltas alrededor del coche. Sus pensamientos, perpendiculares a sus conversaciones. Palabras, tópicos y gestos mil veces repetidos antes de escapar de aquella situación. El vigilante comenzaba su inesperada jornada. El objetivo era único, la noche se presentaba aburrida. Un padre y un hijo pasaron por su lado, de vuelta a casa, y saludaron con efusividad. El vigilante contestó sus buenas noches y siguió con su mirada fija, en los cincuenta metros que lo separaban del único peligro visible. Rato después todo se acabó repentinamente. Bares cerrados acunaban a los clientes para traspasarlos a otros brazos. La situación variaba y ya no habría un encuentro posterior. Un grupo de muchachos sentados en unos escalones se tatuaban la mugre del suelo en su cuerpo, con movimientos de lado en busca de una lata o una botella. Los paseantes, en el largo retorno a casa pateaban bolsas vacías de todos los aperitivos que otros habían engullido como forma de superar su impotencia. Allí, perdido, de pie frente al coche giró su cuello noventa grados y descubrió al vigilante mirándolo sin pausa. Sin pestañear, sus ojos buscaban justicia y amenazaban esas cosas que nunca ocurren. La conversación se acabó rápida y las despedidas, accidentadas, notaron la ausencia de sílabas. Montados en el coche in iniciaron la marcha. El vigilante siguió con su mirada el camino y se llevó la mano al cuello cuando pasaron por su lado, ruta inevitable. Los cristales translúcidos no permeaban las sensaciones, ni el calor, ni el frio detrás del volante. Aquella noche de verano, con su brisa habitual era un punto y seguido que se sumaba a la historia reciente. Aquello no había terminado. En una votación se acordó olvidar y seguir, pero una parte no estaba dispuesta a seguir las reglas de quien juegan como quieren. Aquello acabaría, seguro que sí, pero acabaría como él quisiese y cuando el quisiese. Horas después, el conductor y el vigilante disfrutaban del paisaje azulado de los techos de habitación en sus respectivos domicilios. Cada uno con un pensamiento sobre aquel encuentro que forzaba el recuerdo. ¿Debía tener miedo? Que más da. Aquello no le libaría de nada.
sábado, 4 de septiembre de 2021
de nuevo
lunes, 30 de agosto de 2021
Casi ayer
Nada. Nada. Nada. Esas eran todas las palabras. Las miradas no hablaban ya. El ambiente, estático y pesado narraba toda la historia. En su cabeza se repetía una y otra vez. Era imposible, aquello no debía haber sucedido. Si ayer le hubiesen preguntado le hubiese jurado que era imposible a quien sea. Esa era la confianza, ese era el respeto mínimo al que se veía destinado. Como un telón hecho jirones, la realidad fue dejando ver nuevos sucesos cada poco tiempo, como en una película va avanzando el guion. Aquello llegó de una forma asimilable, dolorosa pero medida. Los pedazos del telón caían de forma desordenada mostrando las nuevas sorpresas, los nuevos actores de aquella comedia. El espectador, actor secundario en la escena, miraba impasible. Al final de la función aquella vieja vida ya estaba destruida. no quedaba nada, no creía en nada, no decía nada. El silencio se llevó sus pensamientos a otra parte, todavía más dentro de sí. El camino del héroe siempre llega a un renacer, a una sensación de poderío por encima de todo lo conocido. Pero el héroe ya no estaba en escena. Solo quedaban víctimas, dolidas y condenadas a esa nada que el mundo vierte a sus anchas. Condenados a una nada que sería su todo. Condenados a tener que mirar con fuerza para sobrepasar esa primera capa de dolor que quedó marcada en su piel. Víctimas perpetuas de los actos, víctimas perpetuas de los acontecimientos. Una chica morena se acercó familiar, con mirada perdida. No quería mirar fijamente al espectador, que permanecía sentado en su butaca cuando el espectáculo había acabado. A su tímido saludo, éste respondió ¿Quién eres tú?
sábado, 28 de agosto de 2021
viernes verano
viernes, 27 de agosto de 2021
pulseras
El tintineo de las pulseras me anunciaba que venía por el pasillo. Tumbado en la cama, con la luz apagada y la puerta entreabierta, veía pasar su silueta acompañada de la sinfonía que me despertó de mis sueños. Pasó de largo y me quedé escuchando. Silencios repetidos, sonidos conocidos antes de otro movimiento de rítmico compás. Pasó de largo y continué con mi pasiva espera. Una extraña sensación recorría mi cuerpo tumbado y los tintineos se iban espaciando. Imaginaciones de un futuro tapan un presente inactivo. La música de las pulseras va alargando sus pausas. Mis ojos caen mirando una ventana, contando los puntitos por donde entra la luz en la persiana. Cuando el momento llegue ya será tarde.
jueves, 12 de agosto de 2021
...
Marchan negras aves en círculos sobre nuestras cabezas. Vuelven negras aves a rodearnos de sus sonidos eternos. Avanza la vida con pasos largos, difíciles de seguir. Marcha la vida, sin mirar atrás, sin decir nada. Marchan los pájaros en su eterna faena, dibujando nuevas nubes, trayendo nuevas lluvias. Queda en tierra el vacío de siempre, el silencio incorregible y las miradas bajas. Llueve ahora donde todo fue fuego, llueve ahora sobre las huellas de nuestros pasos y el recuerdo se eleva auténtico y certero. Queda en tierra la plenitud de nuestros actos, el bien de nuestras sonrisas y el carácter irrepetible. Todo se vacía para un nuevo espectáculo. Asistentes, vemos pasar todo cambio de decorado en un trabajo práctico, repetido cada noche de forma hierática. Queda en tierra tu presencia, apreciada y valiosa. Queda en tierra mientras el decorado cambia. Levantamos nuestras manos a un nuevo destino de ansiado conocimiento. Levantamos nuestras manos al fuego y la lluvia de siempre. Los pasos quedaron contados en tierra, pero nuestra mente no cuenta y repite las mismas imágenes de recuerdo.
miércoles, 4 de agosto de 2021
olvidar
Sobre los tejados muere el sol
y el día se termina
yo no puedo olvidar
paseando por mi vida
La existencia que quedó
debajo del sol que se marchita
es cárcel, lóbrega condena
vestida de luces, chica rica
Pude esperar un año, llegué a dos
para diluir la gran caída
los mismos rayos me miran
me observan desde la cima
Yo no puedo olvidar
paseando por mi vida
Todas las cartas marcadas
las caras de extraños conocidas
Mirada baja, paso adelante
Dientes prietos de ira
Cuando la luz se marcha
fin de la estimada jornada
quedan sombras y duda
querido silencio de la nada
yo no puedo olvidar
paseando por mi vida
Puede que dentro de diez
quizá dentro de veinte
la noche sea la misma
sin dolor, ocupada mente
Puede que sea distinta
de silencios que llenan
cabezas de ideas
aventuras, risa o pena
pero yo no puedo olvidar
paseando por mi vida
viernes, 9 de julio de 2021
sala de espera
Aguardaba su momento mirando fijamente los papeles en las manos. Había leído miles de veces aquellos textos que lo obligaban a cambiar su vida, invitándolo a un destino incierto. Quiso concentrarse en las cosas que tenía que decir, dispuesto a dar lo mejor de si y salir victorioso de aquel trance. Años repetidos en el mismo suelo habían envejecido sus manos y su cara. Como siempre, el ser humano piensa que ya no hay solución cuando un problema se cruza en su camino. El olor a producto de limpieza lo recupero de aquel lodazal. La chica limpiaba la sala, lentamente y en silencio, pareciendo no querer molestar a quienes esperaban su turno. Cerró los ojos y se sumergió en aquel olor a limpio, y pudo escuchar su respiración, pausada pero con ritmo. Con los ojos abiertos la volvió a ver pasar, paseando la fregona sin descanso de un sitio a otro. Sus pensamientos retornaron a la facilidad del mundo, la quietud y la falta de importancia de las cosas. Como niños. Vivir era lo importante, plácidamente, sin rodearse de problemas que siempre podrían ser sustituidos por otros rápidamente. La chica había avanzado en su labor y se alejaba por el pasillo. La puerta se abrió y media cara apareció por un estrecho hueco. Sus labios dijeron su nombre, sin ninguna entonación especial, sin mirar ni buscar a nadie. Al levantarse, giró su cabeza para ver a la chica de la fregona. Entraría y sería como ella, una tabla mecida en las olas, lejos de preocupaciones impuestas.
lunes, 5 de julio de 2021
12 valientes
Doce valientes viajan en la larga noche
restan doce valientes vida al mundo
acuden en llamada al grito
de un similar, de un ninguno
Se ceban sin pensar y reparten odio
cada movimiento sin derecho
sin pensar, sin conocimiento
escribieron las letras de este mal sueño
No eran nadie ni pretendían
en su vacío, altas olas sordas
Limpian el sonido de un alma
Deshacen y queriendo borran
Ciega fe, humanidad nula
Trajeron este tiempo en pulseras
Sin igualdad también se avanza
manchando vidas enteras
No quedará sin justicia vuestra cobardía
perdedores sois en esta dicha
No habrá descanso sin pena
Para quien en alta tierra vuela
Quiera el destino, no por amenaza
Cebar en vuestros cuellos la tenaza
apretando con fuerza hasta partir
la carne que no se debió parir
Fuera en alto, quede en ejemplo
que una grande plaza redonda
de protesta es nuestro templo
porque nuestra pena es honda
porque tanto hemos perdido
que no tenerlo como amigo
no es excusa, mudos nos encierra
eterno castigo el de la tierra
martes, 11 de mayo de 2021
vocación
La primera vez tenía el éxito asegurado y había ensayado con cuidado su guion. La segunda ya había mejorado, era la ocasión perfecta. La tercera ya sabía que iba a ser una mierda.
viernes, 7 de mayo de 2021
foto
Yo fui quien robó tu foto. Baje corriendo por la calle en cuanto la tuve. La guardé donde nadie pudiera encontrarla. En secreto la miro y me asombro. Todo sigue igual y yo quiero volver a aquel año, a disfrutar aquella oportunidad que no nos quisimos dar.
lunes, 29 de marzo de 2021
orden
En aquel tiempo quisieron ordenar mi vida. Aquel nuevo orden se veía raro, forzado, adquirido con prisas y sin detenimiento. Pero estaba ahí. Y siempre el miedo, siempre tener que responder de alguna forma forzada. En aquel tiempo lo desordenaron todo, cosas quedaron a descubierto, otras demasiado tapadas. Como en todos los desórdenes, violentos y amenazadores, el tiempo pasó, y tomo posesión la eterna inmunidad. La superación era el resultado de toda pérdida. Fuerte y más solo, fuerte solo. Solo como siempre.
jueves, 11 de marzo de 2021
Azules
Dije hola tras tropezar
y el tiempo no había cambiado
Nada avanza, solo seguimos
y el destino que nos llamaba
no son más que días tachados
en un calendario en la pared
en el tronco de un árbol
grabamos nuestro secreto
se vivir y sentir las cosas
viejas pero como algo nuevo
y luego las hojas caen
y seguimos en em mismo sitio
perdidos, persiguiendo un sino
que no existe, está vacío
queda tu mirada, de cara sonrosada,
tu sorpresa a mi palabra
tu mirada de cara sonrosada
tu sorpresa a mi palabra
martes, 23 de febrero de 2021
falso
viernes, 19 de febrero de 2021
filo
Izquierda , derecha.
Misma caída ,
mismo suelo.
Mismo sitio,
mismo ruedo
trabado quedo
frio y quieto
esperando voces
esperando canto
no hay remedio
que repetir lo eterno
ya no queda nada
donde asir la mano
ya no queda nada
mientras miramos a otro lado
proyectos nuevo
proyecto de lejos
nada en mi haber
que mira a otro lado
no quiero seguir
mi equilibrio impuesto
ni suerte para uno
ni certeza para el resto
cierra la puerta
cuando todo termine
nunca fue el sitio
nunca fue distinto
miércoles, 17 de febrero de 2021
el rio
La voz detallaba las figuras que estaban en la lejanía. Un viaje por el rio era una buena opción para desconectar. La voz sonaba y los ojos hablaban, con ese acento que ya iban comprendiendo. Torres al fondo, agua bajo sus pies. Edificios blancos, sucios. Agua verde soportaba su pesada carga. La voz seguía. Un viaje por el rio era una buena opción para desconectar. La voz calló. Cerró los ojos, que seguían golpeados por el sol y el reflejo del agua. El viaje comienza. Era una buena opción.
movimiento 1
Los chasquidos detrás de la puerta provocaron que se miraran a los ojos. Trajeron el silencio que los obligaba a pensar. Ninguna solución en aquella oscuridad de sonidos, manchada por los repetitivos chasquidos. La sombra de una ventana dibujaba el suelo, a sus anchas, a su manera saltando los bordes de las piezas del suelo con elegantes escalones de luz. Un paso adelante, un movimiento, girar el pomo y retroceder. Opciones para unos brazos caídos que emanaban frío desde sus dedos.
movement 2
Así pasó el día, elongando el tiempo hasta el infinito. Esperando el momento de la ruptura para salvar la situación. Sonidos llegaban atemorizando a los presentes, que miraban aquella grieta en la pared. Ayer no estaba. Había aparecido de repente con su propia banda sonora de miedos. Los abrazos no calmaban, las mentiras relajaban el ambiente pero en realidad todos sabían que tendrían que buscar su propia solución para salir adelante. No quedaba nada al final del viaje que comenzaron de forma optimista. Cualquier movimiento para seguir.
lunes, 15 de febrero de 2021
primero
El primero era recordado con pena.
El primero que pudo evitarlo.
El primero que marcó el camino
Hoy negras nubes manchan un cielo azulado
Hoy negras nubes como humo navegan
El sol no abrasa per desconcierta
El primero primero será recordado
Por su decisión extrema
El primero abrió un camino
Que nadie consciente espera
El primero no amaba ni esperaba consuelo
Y encontró su fin negando su sueño
El primero no estaba, quería estarlo
Puso la piedra, luego fosa, ahora losa
El primero marcó el camino
a donde todos vamos
y negar este destino
en el que nos embarcamos
sería mirar a otro lado
mientras nos desvestimos
ahora rabia sin esperanza
de repetidos ensayos y malditos momentos
No queda reposo en esta tierra
ahora que el primero te encuentra
Toma su mano, fría pero eterna
Quisieran las flores surcar el alba
Y devolverte sin daño
Darte timón de barca
y poder conducir sin miedo
por el mundo del desconcierto
martes, 9 de febrero de 2021
perla
La perla esconde un tono nunca conocido, imposible de descifrar y adorable. Todo su alrededor tiene un sabor diferente. Un sitio que nadie conoce, un sitio donde no se puede llegar. Ningún esfuerzo es suficiente para acceder a la perla. Ella emana su sabor, pero nadie puede reternerlo.
música
Desde mi ventana la veo pasar. Su tez morena y sus ojos negros viajan rígidos delante de mi mirada solitaria. Mi vaso de agua en la mano. Mi momento de meditación, de calma, distorsionado con su presencia y esa dulce voz que canta la música que llega a sus oídos. Cuando me alejo de la ventana, camino de mi mesa, sé que dejo algo detrás que nunca tendré.
domingo (tarde)
Teresa acabó un par de cosas que tenía pendientes y avisó a la familia. Desde la pereza del salón, abandonaron el sofá y acudieron goteando al coche familiar. La tarde del domingo es perfecta para perder el tiempo. En invierno, mejor que en ninguna otra época. Ver como el sol se va escondiendo y surge ese breve periodo de semioscuridad. Buscar los colores más dulces en el cielo mientras no hay nada que hacer. La cabeza de Teresa iba ensimismada, mirando las nubes grises en el cielo cuando el coche se paró. Estaban delante de la nave comercial de los chinos de la ciudad. El marido dijo que no entraba, que las esperaba fuera mientras sacaba un cigarrillo del paquete de tabaco. Teresa se encaminó a la entrada con sus dos hijas adolescentes, que hoy no habían tenido planes de salir a dar una vuelta. Al fondo, el marido apoyado en el capó del coche miraba aquel cielo gris alternándolo con su reloj de muñeca, adivinando el tiempo que quedaba de día.
Teresa dijo a sus hijas que tomaran un carro para llevar la compra. Los carros estaban apilados y desgastados, con pinta de haberlo dado todo en algún supermercado de los años 80. Pasaron adentro del local y comenzaron a llenarlo de adornos de navidad, de cualquier tipo y color, con palabras en inglés o español. Luego revisaron e incluyeron más cosas. Un banco de madera pintado de blanco que les gustó. Terminaron con un lote de ropa interior. En la caja sacaron cada uno de los productos del carro formando una cola enorme. Al fin pagaron y siguieron arrastrando el carro repleto de trastos hasta el coche. Una rueda se atascó y chirriaba de forma insultante cada dos segundos cíclicamente. El padre las ayudo llevando a hombros el banco de madera. A lo lejos el sol encontró un hueco entre las nubes para dejarse ver antes de desaparecer de la faz de la tierra en aquel horroroso domingo contando horas. Delante del coche, las siluetas de la familia guardaban los trastos en silencio. Con el mismo ritmo, subieron al coche y salieron con destino a un nuevo lunes. El carro quedó solo, cerca de la acera donde estaban aparcados.
viernes, 29 de enero de 2021
vieja
Una abuela sale por la tele mientras la vacunan. Noticia. La misma anciana sale en la tele mientras la vacunan. Noticia. La vieja sale en la tele mientras la vacunan. Noticia. Mirando el dedo, el centro de la noticia.
miércoles, 27 de enero de 2021
segundo día
Parecía más alta con pantalones vaqueros, su abrigo corto y el mismo bolso en la mano. Movimientos dinámicos, desechando el rígido andar. Móvil en mano llamando al mundo. Aquí estoy, ayer fue todo bien.
lunes, 25 de enero de 2021
Tacones de terciopelo
Medias oscuras y tacones de terciopelo. Orden y concierto, de ruta sujetando el bolso. Hebilla dorada en fondo negro. Abrigo largo y paso ligero. A simple vista un escalón. De cerca, miedo por dentro. Primer día de algo, quizá mucho antes. Pasos severos dirigen su camino. Detrás, muchas generaciones esperan frutos de trabajos que nunca realizaron. Queda vida más allá de la zona fácil y hoy es el momento de encontrarla.
piel
La chica del abrigo de piel andaba lenta, mirando la pantalla del teléfono. La chica del abrigo de piel no tenía prisa. La chica del abrigo de piel no tenía miedo de estar rellenita. La chica del abrigo de piel disfrutaba con lo que le gustaba, vivía y olvidaba. La chica del abrigo de piel no quería compromisos. La chica del abrigo de piel no estaba preparada para compartirlo todo. Le bastaba con regalar su amplio calor a cambio de sensaciones sin nombre. La chica del abrigo de piel recuerda y sonríe, siempre dispuesta.
#18 Revisited
Pasó, lo oí y pasó. En boca de otra persona, lejano recuerdo de una situación imbatible. Aquello rebotó dentro mía con fuerza, de forma paralela a todos los sucesos. Ahí vi el dolor de la estela que dejaba detrás. Mi ilusión bajaba el primer escalón de muchos, pero poco a poco la caída no pudo eliminarme. Antes de que yo fuese mi mejor enemigo, una vida existía, tapada por los restos de la confianza. Penitentes sufrimos nuestro ataque, para recordarnos el mal que parte, divide y envenena. Penitentes seguimos, algo rotos, penitentes seguimos.
viernes, 22 de enero de 2021
Nieve
Todos los anocheceres de invierno lo devolvían a aquellos días de niñez que paso con su padre guardando rebaños en la sierra. Había días especiales en los que, con las últimas gotas de luz, todos los animales se estremecían y gritaban con todo su ser, esperando un trágico desenlace. Su padre conocía aquellos gemidos infinitos y sabía que la nieve estaba por venir. Con una llamada, las dos generaciones trabajaban a una, forrando la cabaña con todas las balas de paja que encontraban, para minorar el efecto del temporal. Aquellas noches, el padre dejaba entrar al aterido perro dentro de la casa para que lo acompañase en la noche en vela, sabiendo que los depredadores no aparecerían. El largo ocaso pasaba lento vigilando desde la ventana, viendo los copos caer. La mente del pastor inquieta en innumerables cálculos y recordando los últimos episodios parecidos. Después, aquellas blancas mañanas ocupadas en deshacer el destrozo al rebaño. La primera palabra siempre era un número que inconscientemente se comparaba con los últimos acaecidos. Aquel número sería el veredicto de la nieve.