lunes, 31 de agosto de 2020

bien

Porque no existe lo que está bien o está mal. Porque solo existen las cosas. Y pasan y el juicio externo se repite. Pero son como son, y se repetirán. Corregir cada día para volver a un punto de partida. Todo es, y está bien. De largos periodos se encuentran largas historias y largas causas, elongadas cual brisa que se resiste a marchar, rozando todo el cuerpo antes de notar su ausencia. Solo eso, solo ese momento donde lo demás ya no existe.

miradas

 Un paso detrás de otro en esa calle que no termina. Los ojos son la única conversación, las miradas, frases silenciosas. Una nueva belleza resalta en este tiempo estricto. Las chicas con sus vestidos de verano, realzando formas a base de telas de colores. Otros inventos sacan a relucir la venganza del tiempo sobre las portadoras. Pronto las formas se perderán, cielos negros, nubes de adorno, deformes capas de protección, miradas hacia abajo.

viernes, 28 de agosto de 2020

cartas

 Viaje de amor de tiempos cercanos. Palabras que flotan, de una sola lectura. Ilusiones imposibles que deben digerirse en palabras. Repeticiones, jubilar lo viejo y comprar lo mismo. Palabras que se quedan. Cartas modernas que llegan y se van. Cartas habladas al aire, música de fondo. Compañía de largos días. 

conocidos

 No lo sabes, pero ahí están. Saben toda tu vida mientras te los cruzas calle arriba. Recuerdan fechas y cosas miran hacia otro lado. Ahí están, pululando en tu entorno. Algunos cierran el capítulo que os une. Otros se regodean y murmuran en tu presencia. Ahí están, para siempre, revolcados en tu vida, parásitos de tus sentimientos. No son nada, pero están, para tu recuerdo, para siempre.

salmón

Cuando la vi, mi mente estalló. Un descubrimiento nuevo. Un análisis por realizar. Una visión para perderse. La repetitiva espiral de saborear los recuerdos. El color salmón mimetizaba con la piel de una forma insultante, generando un halo en la cercanía. Mi gusto por la perfecta imperfección resucitó. La balanza equilibrada, mitad placer, mitad precioso salmón. Pasé de largo sabiendo que aquello me dolería.

jueves, 27 de agosto de 2020

st

Bajaban por la colina 

lejano silencio, aire en suspensión

vecinos alertados corrían

buscando salvación

Inconscientes otros

esperaban sentido común

Ciegos por la rabia

de mil hermanos heridos

contra los suyos fue la venganza

Las calles vacías y ruidosas

miles de pasos apresurados

valientes en mayoria

mirando a cada lado

Ella se quedo en la puerta

Pueblo de paz no merece guerra

porque la guerra no arregla nada

porque la guerra no construye

Una mirada hacia atrás 

y medio pueblo huye

con harapos y descalzos

corren de cobardes con uniforme

Ella se quedo en la puerta,

parada, esperando cordura

de necios cegados de una falsa valentía

inmortales bajo su armadura

La atraparon sin resistencia

el primer golpe en la cara

volvio la mirada de indiferencia

ante no hombres armados

Sufrió hasta su fin

en manos de desalmados

cegados por inútiles lejanos

rodeados de barrocos adornos

Sufrió su pena con muchos

que cayeron a su lado

Los cobardes matan pronto

Evitando la duda

evitando la moral

evitando usar la cabeza

Ella acabó bajo tierra

Avergonzada le fue eterna

por un bruto enterrador

que inmortalizaba la ofensa

Allí quedo para siempre

en palabras de soldados

valientes contra el débil

valientes con el desarmado.

Allí quedo para nunca 

nunca serían hallados

en un futuro de vergüenza

sin perdon ni recompensa.

Quiso el destino que su ejecutor

Recordara siempre esa voz

que llegó desde su espalda

Y que aquello no fuera amor

sino recuerdo de sus faltas

Y aquellos ojos negros que brillaban

pintados con miedo y dolor 

le dijeran que su destino

era repetir ese recuerdo

saborear su deshonra

y portar ese infame yugo

hasta que fuese su propio verdugo.

No habrá paz para ellos 

ni venganza en los tiempos

no habrá momentos de consuelo

mientras no descansen en santo suelo


libre

 Dentro de lo relativo, del ideal la limitación exalta los éxitos y libera flotante el alma, que vuela sobre una arista, bajando de la nieve a las piedras y de las piedras a los árboles. Libre como nunca, pero con el deseo de encarcelar el momento. Lo repetido no es libre sino que depende de lo vivido. Lo vivido pasado es, no volverá. Solo queda volver a vivir.

igual

 ... esperaba la valoración de sus acciones... la eterna espera del visto bueno ... sin avanzar ... sin pensar más ... esperaba ... el tiempo no tenía piedad y continuaba su carrera ... atropellando el desorden del camino ... eternamente esperando ... para volver a empezar ... actuar y esperar ... igual que antes de antes ... igual después ... igual siempre.

máximo

 Todos rotos, descubrieron al entrar en la habitación. Todos rotos excepto uno corrigieron al momento. El consuelo cambio la hoja de ruta. Su nuevo máximo cambiaba, pero no su determinación.

Camino

 La única huida era hacia adelante. El pasado conocido era impenetrable. El presente, aparentemente doloroso no dejaba pensar con claridad. En un momento lo vio claro. Futuro es lo que necesito y fijo su vista en otro lugar, en otro tiempo.

Sabor

 Mirando atrás, anhelo recursivo de la existencia. El valor de las cosas cambia porque cambian los ojos. Cualquiera aportaría su grano de arena a la filosófica discusión. Pero los ojos ven cosas diferentes porque son ojos diferentes. Pero las cosas cambian y se empeñan en avanzar como arroyos en primavera. Ni mis ojos ni tus pasos, ni mis pasos cortos y tus largos ojos. Todos cambiaron. El sabor del momento, que se volvió agrio en nuestro respirar común, ahora se diluye lentamente encima de nuestra existencia.

lunes, 3 de agosto de 2020

azul

Dos trazos azules y ya sabía dónde estaba. Cuando cerraba los ojos bajaba al pasado de caramelo, dulce y amable. La sonrisa continua y desinteresada. Subí buscando mi presente y me encontré con educados desaires. La distancia me molestaba y apretaba los dientes ansioso de explotar mi deseo. Ahora saboreo mi éxito , quiero culminar mi obra y poner mi fuerza hasta quedarme vacío. Exhausto admiro la perfección de lo corriente. Sabía que ganaría. Más arriba, las marcas azules que me guiaban.