domingo, 23 de febrero de 2020

detalle

Aquello no importaba después de todo. Había puesto todo de su parte para ese fin. Podría faltar la guinda, pero toda el pastel se había terminado. ¿Dudas? No deben verse cuando todo está tan claro. Aquello era ya un detalle sin importancia.

sábado, 22 de febrero de 2020

exorcismo

Escribir para atenuar, escribir para macerar tu alma en el licor de la realidad. Escribir para no odiar, escribir odiando sin querer parar. Escribir de cualquier cosa, escribir de cualquier lugar, escribir para hablar de tus ojos fijos en mi mientras sujeto tu cuello debajo del agua. Escribir por si algún día no quiero escribir.

el cielo naranja

Sígueme. Más adelante veremos el cielo naranja. El cielo que se va sin despedirse y nos deja solos en la negra noche. Sígueme y lo veremos dos calles más allá. Ese cielo nos dice que ni tú ni yo deberíamos estar aquí.

la determinación

Las tres lo tenían claro. Tres hermanas y dos maridos a un lado. En el primer piso la casa de su madre, anciana y estrenando la viudedad. Abajo, reinas determinantes, dueñas del futuro manos en alto. La decisión, la determinación la tenían clara. Una hablaba y dos asentían en silencio. Las tres lo tenían claro.

las deseadas

Resueltas a volver a la vida activa, de amores, conquistas y otras lidias. Abiertas a las ofertas de jóvenes, maduros y medianos. Comparando conquistas, piropos y frases de halago. Restos espurios a su alrededor, lo que se tiene ya nada vale.

viernes, 21 de febrero de 2020

tres y media

Desde el final de la cuesta se veía bajar a ritmo lento. Mochila en la espalda cargada de libros, hombros oscilando de izquierda a derecha. Uniforme rojo a cuadros. Su falda dejaba ver sus rodillas sin hueso nitqble, recubiertas de incipiente lozanía. Su pelo largo y liso no tapaba su gruesa cara infantil. Bajaba cansada, a las tres y media.

ese año

El año del cipote lo llamaron. Llevaba don Eladio varios años anunciando su jubilación. Sus empleados, cinco ya no jóvenes, hartos de transportar cajas de pescado congelado sin ver una hora humana en el reloj. Esperaban el traspaso, trabajar para ellos. El sueño americano en tierras de la campiña. Don Eladio adoptó tres sobrinos para la empresa. Grandes cargos, poco conocimiento y suspenso en cultura del trabajo. El año del cipote acabó con la muerte de Don Eladio, tres sobrinos desterrados, dos albañiles nuevos y una nueva empresa de congelados en el pueblo.

martes, 18 de febrero de 2020

pataleta

Justo ese momento en el que nada te calma. Ese momento de rabia que deja un sabor amargo en tu boca. Ese momento un poco más adelante en el que todos dejan atrás la situación pero tú sigues atrapado. Una perenne protesta en tu interior, sin nada que poder decir. Diluir la vida en el tiempo y el tiempo en la vida. Seguir sin andar y a nadie protestar. No ser el ser de tu vida.

lunes, 17 de febrero de 2020

la última lección

Corría despavorida por aquel largo pasillo gris en el que las luces parpadeantes no dejaban ver el final. Extraños charcos negros se negaban a devolver su reflejo. Agónicas voces en su espalda dictaban sentencia. Ella huia lejos de ellas y sin saberlo aprendía que, dónde nada se oye, nada ni nadie vive.

domingo

Un domingo cualquiera ella bajo a la calle con el pantalón del pijama y una chaqueta. Las zapatillas eran cómodas en casa pero difíciles de dirigir en la calle. Entró en el kiosco y salió con dos latas de cerveza y un paquete de tabaco. Deshizo el camino andado. Un domingo cualquiera.

descolocado

Cada vez que lo recordaba se sentia como una imagen en un espejo roto. Perdido, irreconocible. Pensaba que era un sueño pero el estaba fuera del juego. Descolocado del tablero.

viernes, 14 de febrero de 2020

iguales

Sin saberlo vivían momentos iguales. Miraban en la misma dirección y arrastraban los mismos miedos. Anulados del mundo y aislados de si mismos. Sus caminos se alejaban hasta que se encontraron.

jueves, 13 de febrero de 2020

corazón

Al pasar por delante de la mesa, la pantalla del móvil de su novia se encendió.
- Aquí hay un tipo llamándote corazón - dijo a su novia.
Ésta salto en busca de su teléfono rápidamente.
- es un amigo que me habla así. Son sus cosas.
Él ya estaba lejos en otra ocupación. No contestó.
- ¿A tí te molesta que hable con alguien? - continúo ella su monologo.
- tú sabes cómo soy, que hablo con todo el mundo - añadió a su función.
El la miró de lejos. Volvió a mirar un libro que estaba guardando. La volvió a mirar.
- yo confío en tí. - dijo segundos más tarde.
El telón bajó. Él ya estaba lejos.

sola

El camarero llegó a la mesa.
- ¿Cuántos van a ser? - preguntó.
- Yo sola - respondió ella.
El camarero consiguió el falso rictus de quien aguanta un estornudo o un calambrazo. Reaccionó a los segundos y pidió la bebida para marcharse de forma apresurada.
Momentos más tarde estaba delante de su cerveza, con un canasto de pan con picos, un plato de aceitunas y una mirada fija en ningún sitio conocido. Cualquier día es perfecto para estar sola.

pulsión

Desde que la conoció sintió una sensación especial. Una pulsión sexual extraña, un mandamiento natural foráneo en este mundo artificial. No tenía una belleza especialmente llamativa y sus formas de pensar estaban situadas de forma opuesta. Compartían lo mínimo entre cordialidad y miradas. Su cuerpo la llamaba, sus formas le decían que debía ser ella. Imposible por las leyes de los hombres, algún día debería buscarla en su destino.

el tiempo

- Con el tiempo se ve como es la gente - dijo ella de forma tajante.
Ante aquel dictamen no había réplica posible. La autenticidad del hablante merece el respeto y la duda de su palabra ofende al oyente. El tiempo pasó y pudimos ver como es la gente.

martes, 11 de febrero de 2020

amable

La amaba por lo que era. Me gustaba su gracia al moverse. Esa cara perfecta de muñeca con la palidez exacta, con el color exacto. Su sonrisa eterna en cada momento. La amaba por ser amable. Amable, digna de ser amada. La amaba como objeto, como modelo. Un ser bello que inspirase mis creaciones. Imaginaba su cuerpo delgado, su torso desnudo, su pecho escaso con flores rosadas y costillas marcadas. Odiaba nuestra distancia, escasa pero insalvable.

uno de estos dias

Su marido entró en casa de la forma habitual. Tropiezos y discusiones con sus hijos. Historias de dentro y fuera del bar adornaban veinte años de matrimonio. Contrariamente aquel día, ella seguía cortando verduras para la cena. El marido asomo su roja cara por la puerta de la cocina. Ella levantó los ojos y le dijo:
- un día de estos voy a cortarte en trozos pequeños.

martes, 4 de febrero de 2020

peor

Lo grave nunca está por venir, ni se encuentra mirando atrás, destilando recuerdos para obtener resultados que te atormenten. Lo grave no existe como tal. Lo grave es pensar en lo malo y no dejar respirar al presente, ahogarlo a cada instante, quedando sumido en un melancólico vacío. 

amanecer

Las tierras más bajas siguen arropadas con la noche. Los trabajadores andan de un sitio a otro preparando máquinas y herramientas. El peñón comienza su baño de sol, testigo eterno de todos los tráficos de los hombres. Allí abajo ellos se ordenan. Desde arriba, tiñendose del rojo del amanecer, el peñón no entiende sus actos. Aún por la excesiva labor, nunca vio cambios a lo largo del tiempo.

sentados

Sentados uno al lado del otro como cada día. Las conversaciones no ofrecen variación. Un muerto por allí, dos por allá. Injusticias de la existencia que se relame por cada víctima cobrada. A sus setentaytantos se sienten dichosos de vivir cada día la misma jornada sin descanso. El silencio asimila sus pensamientos, sentados el uno al lado del otro como cada día.

domingo, 2 de febrero de 2020

nihil

No hay nada cuando no hay opción. Nada es no poder elegir. Nada, cuando el tiempo pasa y no eliges cómo. Nada, siempre.