El día que dispuso de cambiar su vida se dió cuenta que llevaba dos años muerto. Dos años y una vida
de mentira. Dos años de sitios descafeinados. Dos años de aguantar. Dos años sin saber.
Tragó como pudo y levantó la cabeza. El miedo al vacío es el peor. El vacío no existe, no es y sabes
como temerle.
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