viernes, 15 de mayo de 2020

hervir y más

A quince grados en la calle, su interior ebullía de recuerdos. Los recuerdos alimentaban ese fuego que no da calor pero que destruye. Cuando todo eran cenizas, él siguió su camino. Miró al cielo azul. Anunciaban tormentas, pero aquel podía ser un gran día.

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