viernes, 21 de enero de 2022
Llegará
No había paz. Solo la incomodidad del silencio. Sin palabras, los pensamientos retornaban a imágenes de extraños entrando en casa con malas intenciones. Personajes sanos, aparentes y educados, sonrientes y serviciales que mostraban lo peor y aprovechaban cualquier oportunidad para no lograr nada. Un momento en la vida se cambiaba por una vida para ese momento. La cura no parece cercana y la enfermedad se ceba en cada imagen. No cabe, no queda alternativa, pero todo se supera cuando se guarda en el fondo del armario y salimos a la calle con ropa nueva conjuntada con un domingo soleado. No hay soluciones, sino formas de vida que ignoran, retrasan o dispersan los ingredientes del plato que comemos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario