Ante la duda, ante el conocimiento, ante la certeza. Delante de todos los hechos y las palabras seguía la sensación de caminar sobre el alambre. Bienvenido el caer que traiga la paz a mi alma. Bienvenido el suelo que me abraza y me dice al oído que nunca debí abandonarlo. Esto es para los que saben jugar, pero yo no sé divertirme.
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