jueves, 27 de agosto de 2020

Sabor

 Mirando atrás, anhelo recursivo de la existencia. El valor de las cosas cambia porque cambian los ojos. Cualquiera aportaría su grano de arena a la filosófica discusión. Pero los ojos ven cosas diferentes porque son ojos diferentes. Pero las cosas cambian y se empeñan en avanzar como arroyos en primavera. Ni mis ojos ni tus pasos, ni mis pasos cortos y tus largos ojos. Todos cambiaron. El sabor del momento, que se volvió agrio en nuestro respirar común, ahora se diluye lentamente encima de nuestra existencia.

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