Justo ese momento en el que nada te calma. Ese momento de rabia que deja un sabor amargo en tu boca. Ese momento un poco más adelante en el que todos dejan atrás la situación pero tú sigues atrapado. Una perenne protesta en tu interior, sin nada que poder decir. Diluir la vida en el tiempo y el tiempo en la vida. Seguir sin andar y a nadie protestar. No ser el ser de tu vida.
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