viernes, 21 de febrero de 2020
ese año
El año del cipote lo llamaron. Llevaba don Eladio varios años anunciando su jubilación. Sus empleados, cinco ya no jóvenes, hartos de transportar cajas de pescado congelado sin ver una hora humana en el reloj. Esperaban el traspaso, trabajar para ellos. El sueño americano en tierras de la campiña. Don Eladio adoptó tres sobrinos para la empresa. Grandes cargos, poco conocimiento y suspenso en cultura del trabajo. El año del cipote acabó con la muerte de Don Eladio, tres sobrinos desterrados, dos albañiles nuevos y una nueva empresa de congelados en el pueblo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario