martes, 11 de febrero de 2020

amable

La amaba por lo que era. Me gustaba su gracia al moverse. Esa cara perfecta de muñeca con la palidez exacta, con el color exacto. Su sonrisa eterna en cada momento. La amaba por ser amable. Amable, digna de ser amada. La amaba como objeto, como modelo. Un ser bello que inspirase mis creaciones. Imaginaba su cuerpo delgado, su torso desnudo, su pecho escaso con flores rosadas y costillas marcadas. Odiaba nuestra distancia, escasa pero insalvable.

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