martes, 27 de octubre de 2020

círculo

 Mientras andaba sin reconocer calles pensaba de forma automática en todo lo ocurrido. No era el remordimiento lo que le impedía liberarse de esa pesadez que se colgaba de sus hombros y hacía los pasos pesados. Cruzó calles medio iluminar, de esquina a esquina, como un ladrón. Las cuestas no cansaban al lado de sus pensamientos que lastraban cada escalón. Al fin llegó a la cima. A oscuras, contemplaba toda la ciudad, todas las calles en las que había protagonizado algún capítulo de su novela vital. Cuando empezó a bajar sabía que completaba su paseo en círculo. Llegaba a su destino donde todo se unía y no se podía expresar lo pensado. No había un camino, en su vida, solo atravesar arbustos, esquivar árboles y saltar arroyos valorando si todos los pasos andados no eran errados. Bajó aquella cuesta a oscuras y enfiló su aterrizaje. El fin del círculo estaba cien metros más adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario